Diario de una confinada (día 59)

mayo 13, 2020

Diario de una confinada (día 59)

La Brújula

Bipolar. Partida por la mitad. Como el yin y el yang. Como cuando en mitad del bosque llegas a un cruce de caminos y no sabes por dónde tirar. Si no tienes prisa, ni fin, ni final, todo te da lo mismo. Llegues donde llegues será un buen destino. Pero si tienes claro dónde quieres ir, te apetece acertar con el rumbo.

 

Es como si te hubieras metido en un laberinto. Con varias salidas. Entonces, tu elección es decisiva. Un embrollo, un barullo, el alboroto supremo, una maraña de instrucciones, órdenes y contraórdenes, bulos y conspiraciones, de expertos que no se aclaran. Cómo nos vamos a aclarar nosotros.

 

A estas alturas del Virus deberíamos saber. Algo, por lo menos. Saber por qué la mascarilla no si antes era sí. Medir bien dos metros. Por qué se dividen los balcones. Qué tenemos que hacer. Sin haber ganado la guerra, y derrotados en varias batallas, celebramos un triunfo que no ha llegado.

 

Si seguimos así, en 3-2-1 seguiremos en cero. Miras al cielo y se llena de nubarrones, negro por debajo del gris plomizo. Miras al camino y ves el sendero yermo de moras. Miras al frente y entras en un túnel y ya no sabes si lo que te deslumbra al final es la luz o la oscuridad.

 

La vida sigue. Me gustaría tener una brújula. Saber manejarla. Distinguir los rumbos. Ver el horizonte. Ir de cara a la luz. Dejar las sombras detrás. Saber que es posible. Creer que queremos. Que lo haremos. Que este el momento. Que la oportunidad es nuestra y el momento, ahora. Hasta mañana. Cuidaos mucho

Susana Vergara Pedreira


LEAVE A COMMENT