Diario de una confinada (día 43)

abril 27, 2020

Diario de una confinada (día 43)

La tabla del 1

¿Os he dicho que ya encontré las zapatillas de deporte? Hacia tiempo que no pasaba tantos nervios. Que no me entraba en la cabeza que no aparecieran si el mes pasado fui al gimnasio. Espera a ver, quizá fue el anterior. Bueno, seguro seguro que en enero sí. Fui al gimnasio a matricularme. Y luego otro día, con la cantidad de cosas que tenía que hacer, que estaba en yoga y sólo me salían bien las posturas que me dejaban ver el reloj. Para ver cuándo acaba y eso. Qué sudada sólo de pensar que tenía que volver al día siguiente. Menos mal que pillé por allí al vuelo una conversación sobre lo importante que es darle descanso al cuerpo. Se me quedó grabado, oye. Y hasta hoy.

Pues sí. Lo tengo ya todo listo. El chándal preparado y la aplicación esa que te dice hasta dónde puedes ir en marcha, que ya ni la necesito de las veces que he simulado hasta dónde voy a llegar. Bueno, hasta dónde me vais  a dejar ir. Sí, vosotros.

Un poquito de porfavor. Sí, todo junto. Que ya hasta se me atropellan las palabras. Como ayer, cuando lo del paseo vuestro y eso. Que os atropellabais y un poco también a nosotros, que seguimos en casa, os acordáis. Vamos a ver si las clases online van a tener que ser para adultos.

Si era fácil,  creo yo. Sólo había que saberse el 1. Era una hora, una vez al día, un sólo padre, un kilómetro como máximo, un juguete. Que lo sepáis, a las 8 de la tarde os aplaudió el Virus. Desde su atalaya. Tiene que estar encantado.

No sé si os he dicho que yo el sábado quiero salir. Una hora, un kilómetro, una persona. El 1 singular más plural de la historia. Era lo que habíamos acordado. Habíamos quedado que primero vosotros, por lo de los niños y todo lo que queráis, y luego los demás.

Después no me vengáis con lo de cómo es este país porque este país lo hacemos entre todos. Y no me saquéis las cuentas de Suecia, Alemania, Dinamarca y Portugal. Ni busquéis más ejemplos cuando el ejemplo deberíamos ser nosotros.

Es fácil, me parece a mí. Si no aprendemos la tabla del uno, cómo vamos a aprender la de los demás. Se trata de que lo mejor de nosotros debería salir cuando nos necesitan. Este es el momento. Hasta mañana. Cuidaos mucho.

Susana Vergara Pedreira


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