Diario de una confinada (día 39)

abril 23, 2020

Diario de una confinada (día 39)

Con el viento

Me pregunto cuál será hoy. En qué dirección soplará. No es que yo tenga nada en contra de cambiar de opinión, de verdad. Que dicen que hasta es de sabios y yo, bueno, pues lo intento. Por si acaso. Como ahora con lo del Virus, que parece todo de por si acaso. Yo como no llego a eso de saber y tal, pues me quedo con lo banal. Así que hoy pienso una cosa y mañana lo mismo. Espera, que era cambiar de opinión. Entonces es que yo pienso una cosa y mañana otra. O no. Depende de por dónde me dé el viento. Y bueno, que he visto que no me pasa a mí sola. No, no me consuela. A tanto no llego.
De verdad que hasta me parece bien cambiar de opinión. A veces. Pero no sé si tanto. Que menos mal que todo pasa en el mismo día porque imaginaos que te acuestas con un país, oye, de manera metafórica, y te levantas con otro. Ah, que ya nos pasa. A la hora de la siesta. Que te entra como un jet lag, un cansancio enorme, un desasosiego, un querer hacer una cosa y tener que hacer otra, un insomnio a destiempo, que no sabes si quieres irte, volver o volver a irte.
No sé. A lo mejor es que nos hemos acostumbrado a vivir con seguridad, y aunque mira que nos han dado la chapa con eso de salir de nuestra zona de confort y tal, pues ha tenido que venir el Virus para que realmente quieras salir ya, pero ya, de la zona de confort, que es el sofá.
Total, que por la mañana era que un adulto podría acompañar a un niño fuera de casa para ir al supermercado y a la farmacia. Que para qué. Que sólo les faltó añadir al estanco. Porque si como todo el mundo dice, rectifico, si como casi todo el mundo dice son, junto con los hospitales y los centros de salud, los lugares más contaminados del mundo en este momento, y como ellos son eso que llaman vectores de contagio, pues sonó a la ecuación perfecta, y se puede sustituir ecuación por tormenta y luego despejar, si es que queda alguna incógnita. Después resultó que no, que lo que iba a pasar es que los niños van a poder acompañar a un adulto a que se dé un paseíto. Que te dan ganas de decir, id a tomar viento.
A mí el viento me gusta. Todos los que he conocido, aunque digan que es uno solo, sople de donde sople. Me gusta el que trajo a Mary Poppins y el que se la llevó. El viento del Este, viento el Oeste. Me gusta que de vez en cuando me dé un vendaval y luego todo vuelva a su sitio. Que seas brisa y yo huracán. Hasta mañana. Cuidaos mucho.

Susana Vergara Pedreira


Comments


  1. Marisa

    23/04/2020 at 12:22 Responder

    Y “lo que el viento se llevó” ojalà nos lo regresé en volver a juntarnos que los cuarenta días que es en puridad la cuarentena se cumplen mañana.
    Que soplen vientos màs favorables Susana con o sin cambios en el gobierno.

  2. Susana Vergara Pedreira

    03/05/2020 at 17:46 Responder

    Van a ser 55 días, y no en Pekín, ay, Marisa. Pero nos veremos cuando todo esto acabe

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