Diario de una confinada (día 92)

junio 16, 2020

Diario de una confinada (día 92)

Viceversa

A mí siempre me pareció tan difícil decir adiós, será por esa manía mía de conservar todo lo que me hace feliz, que es lo que me gusta. Y con el tiempo, he descubierto que viceversa. Pues ahora, así sin querer, me ha dado por pensar, no os preocupéis, que tampoco mucho, pues eso, que me ha dado por pensar que decir hola tampoco resulta fácil. Que tiene sus ritmos y su protocolo.

Para empezar, que es una irrupción. Alguien nuevo. A saber. Ni idea. Unos segundos de desconcierto. O toda la vida. Como cuando vas a una comida de trabajo. Formalita. Con tu traje y el bolso, que ese día no tiras en el suelo como siempre, porque te da igual si trae buena o mala suerte y todas esas zarandajas y las caras también te dan igual, la expresión esa de pero vas a dejarlo ahí y tú pues sí, como siempre, que tampoco te habías planteado cambiar, al menos no eso y no en ese momento, pero bueno, que por no llevarles la contraria en todo, a todos y todo el tiempo pues dices que ya le darás un pensamiento y luego pues se te pasa porque no es importante. Digo yo. Llegas a la comida y no sabes si tender la mano, apretar firme pero suave, mejor dos besos o mejor la mano y dos besos, y ya si es ella peor, que no te pega lo de la mano pero los dos besos así como si fuera amiga y no es ni conocida, un jaleo, un encontronazo, que ellos lo tienen como más fácil, apretón de manos y listo, o manotazos en la espalda y ya queda claro que son amigos de los de todas la vida mientras que tú, por muy amiga, a poner el carrillo, mua, mua, que hasta te parece poco para tanto que quieres.

Parecía que el virus nos lo había puesto fácil, pero qué va. Todo lo aprendido no vale para nada. Tener que reaprender 92 días después. Que te quedas a un palmo, sin ir ni venir, ni hola ni adiós, ni besos, ni manos ni viceversa.

Es difícil despedirse. Dejar marchar. Encontrar el bálsamo en una palabra divina que cure y consuele.  Aceptar que aquí y ahora tienen final.Fe liz fase. Cuidaos mucho.

Para Divina Quinina que ayer tuvo que dejar marchar a Pechuguín

Susana Vergara Pedreira


LEAVE A COMMENT